El senador Richard Blumenthal solicitó documentos a SpaceX y al Pentágono para esclarecer quién controla el acceso a Starshield. Mientras Trump asegura que el servicio se restableció, Ucrania sigue reportando limitaciones.

El senador estadounidense Richard Blumenthal anunció el 22 de octubre una investigación sobre las restricciones de comunicaciones satelitales que afectaron a Ucrania y pidió explicaciones a Elon Musk y al secretario de Defensa, Pete Hegseth. El principal representante demócrata de la Subcomisión Permanente de Investigaciones quiere determinar quién ordenó los cambios y qué autoridad tiene SpaceX para limitar servicios utilizados en operaciones militares. El requerimiento también plantea si el Pentágono dispone de alternativas cuando esas conexiones dejan de estar disponibles.
El problema afecta a la capacidad de mantener la conexión con drones y otros equipos mientras se desplazan. Según funcionarios ucranianos, las restricciones interrumpieron misiones de ataque y de defensa aérea. Como informó Espacio Tech, los terminales comenzaron a perder conectividad al superar aproximadamente los 160 kilómetros por hora, sin que las fuerzas ucranianas recibieran un aviso previo.
Una restricción que condiciona el vuelo de los drones
Starshield es la oferta de SpaceX para aplicaciones gubernamentales y de seguridad nacional, desarrollada a partir de la tecnología de Starlink y de las capacidades de lanzamiento de la compañía. Aunque comparten una base tecnológica, sus servicios y condiciones de acceso no deben tratarse como equivalentes.
La restricción denunciada afecta la velocidad a la que puede volar un dron sin perder su conexión satelital. Según explicó a Associated Press el asesor ucraniano Serhii Beskrestnov, cuando el equipo de comunicaciones instalado a bordo supera los 160 km/h, el enlace se interrumpe. Eso puede impedir que el operador reciba imágenes o envíe instrucciones durante el vuelo. Para conservar la conexión, el dron debe mantenerse por debajo de ese límite, lo que dificulta alcanzar e interceptar un objetivo que se mueve más rápido.

Versiones enfrentadas sobre quién puede restringir el servicio
Las explicaciones públicas no coinciden. Musk sostuvo que las limitaciones de Starshield dependen del gobierno estadounidense, mientras que el secretario de Estado, Marco Rubio, atribuyó las decisiones sobre el acceso ucraniano a SpaceX y a su fundador. La diferencia también alcanza a qué servicio fue restringido: parte de las declaraciones menciona Starlink y otra parte, Starshield.
El 22 de octubre, Trump aseguró que Musk había restablecido el acceso, aunque evitó confirmar si había hablado con él. Reuters recogió reportes de una mejora del funcionamiento, pero también testimonios que indicaban que la recuperación no era completa. Posteriormente, Associated Press informó que Beskrestnov seguía denunciando restricciones el viernes 23. Por eso, las declaraciones presidenciales no bastan para dar por normalizado todo el servicio.
El pedido de Blumenthal apunta a esclarecer esa cadena de decisiones. Solicita contratos, comunicaciones y detalles sobre quién puede activar, restringir o suspender Starshield, además de preguntar si SpaceX puede modificarlo sin autorización del Departamento de Defensa. La documentación requerida debe entregarse antes del 5 de noviembre; también pidió que representantes de la empresa informen a la subcomisión antes del 12 de noviembre. Esos registros deberán permitir distinguir quién tenía autoridad contractual, quién impartió instrucciones y quién ejecutó los cambios.
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