Argentina lanzó dos cohetes en tres días y volvió a ensayar el Pampero: las 7 noticias de ciencia y tecnología que marcaron la semana

Argentina lanzó dos cohetes en tres días y volvió a ensayar el Pampero: las 7 noticias de ciencia y tecnología que marcaron la semana.

Argentina lanzó dos cohetes en tres días y volvió a ensayar el Pampero: las 7 noticias de ciencia y tecnología que marcaron la semana.

La Fuerza Aérea realizó dos lanzamientos experimentales desde Mar Chiquita, Argentina volvió a ensayar el Pampero de 105 mm y el satélite SAC-B cumplió 30 años. En el plano internacional, la NASA protagonizó nuevas pruebas, descubrimientos científicos y el cierre de misiones espaciales.

Fabricaciones Militares lanzó el cohete Pampero de 105 mm aire-superficie junto con la Aviación del Ejército. Crédito: Fabricaciones Militares.

La primera semana de noviembre estuvo marcada por una serie de acontecimientos tecnológicos que tuvieron a Argentina como protagonista. La Fuerza Aérea realizó dos lanzamientos experimentales de cohetes en apenas tres días, Fabricaciones Militares volvió a ensayar el Pampero de 105 mm y el país recordó los 30 años del lanzamiento del SAC-B, uno de los proyectos fundamentales de su historia espacial.

En el escenario internacional, la NASA sumó nuevas pruebas de su avión supersónico X-59, confirmó la pérdida de un satélite experimental destinado a inspeccionar basura espacial y cerró la historia del telescopio Swift tras casi 22 años en órbita. Además, nuevas observaciones del Hubble permitieron investigar por qué pequeñas galaxias conservan apenas una fracción del oxígeno producido por sus estrellas.

Estas fueron las siete noticias más importantes de la semana en Espacio Tech.

Argentina lanzó dos cohetes en tres días y volvió a ensayar al Pampero

La Fuerza Aérea Argentina realizó dos lanzamientos de cohetes desde el Partido de Mar Chiquita, provincia de Buenos Aires, como parte de la campaña experimental Géminis. Los protagonistas fueron el MET 3-SO “Cástor” y el MET 4-SO “Pólux”, que despegaron con apenas tres días de diferencia.

Los ensayos permitieron evaluar distintas etapas de una operación de lanzamiento, desde el funcionamiento de los vehículos hasta su seguimiento durante el vuelo y la recuperación de cargas útiles sobre el mar.

La campaña combinó operaciones nocturnas y diurnas, drones Búho y sistemas de seguimiento aéreo y electrónico. Más allá de los lanzamientos, el objetivo fue acumular experiencia en la integración y coordinación de tecnologías necesarias para realizar operaciones aeroespaciales experimentales.

El cohete argentino MET 4-SO “Pólux” fue lanzado este jueves 5 desde el CELPA II Atlántico, en Mar Chiquita, provincia de Buenos Aires. Crédito: FAA/ Ministerio de Defensa.

Por otro lado, Fabricaciones Militares realizó un nuevo ensayo del cohete Pampero de 105 milímetros junto con la Aviación del Ejército Argentino. La prueba estuvo orientada a su empleo aire-superficie, una configuración que permite utilizar esta munición desde plataformas aéreas contra objetivos terrestres.

El ensayo contó con participación de las instalaciones industriales de Villa María, Fray Luis Beltrán y Río Tercero, vinculadas a distintas etapas de la producción y sostenimiento del sistema.

El Pampero es un cohete no guiado de fabricación nacional, desarrollado para aplicaciones militares. Su utilización desde aeronaves amplía las posibilidades de empleo de una munición que también cuenta con antecedentes en sistemas terrestres de lanzamiento múltiple.

Fabricaciones Militares lanzó el cohete Pampero de 105 mm aire-superficie junto con la Aviación del Ejército. Crédito: Captura de pantalla del material de Fabricaciones Militares.

El SAC-B cumplió 30 años: el satélite que marcó un antes y un después para Argentina

El 4 de noviembre se cumplieron tres décadas del lanzamiento del SAC-B, el primer satélite científico argentino de alta complejidad, desarrollado en el marco de la cooperación internacional encabezada por la CONAE y la NASA.

La misión había sido diseñada para estudiar fenómenos astrofísicos mediante instrumentos científicos capaces de observar distintas formas de radiación provenientes del espacio.

Sin embargo, una falla durante el lanzamiento impidió que el satélite se separara correctamente del vehículo lanzador y completara su misión científica.

A pesar de ese resultado, el SAC-B representó un salto tecnológico para Argentina. Su desarrollo permitió adquirir experiencia en diseño, integración, ensayos y operación de sistemas satelitales complejos, capacidades que posteriormente resultarían fundamentales para las siguientes generaciones de satélites nacionales.

El SAC-B fue el primer integrante de la serie de Satélites de Aplicaciones Científicas (SAC), que se concibió para estudiar fenómenos solares y astrofísicos.

El X-59 de la NASA comenzó su primer viaje a través de Estados Unidos

El avión experimental X-59, desarrollado por la NASA junto con Lockheed Martin, inició una nueva etapa de su programa de pruebas tras superar los 40 vuelos.

La aeronave fue diseñada para investigar una de las principales limitaciones de la aviación supersónica: el fuerte estampido sónico que se produce cuando un avión supera la velocidad del sonido.

Gracias a su fuselaje alargado y a una configuración aerodinámica especialmente diseñada, el X-59 busca transformar ese estampido en un sonido considerablemente más suave.

La siguiente etapa contempla mediciones acústicas para comprobar su comportamiento y evaluar si esta tecnología podría contribuir, en el futuro, a habilitar vuelos comerciales supersónicos sobre zonas habitadas.

Imagen del avión supersónico de la NASA X-59. Crédito: NASA.

Una falla de software dejó incomunicado a un satélite diseñado para inspeccionar basura espacial

La NASA y la empresa estadounidense Starfish Space dieron por perdida la misión Otter 24C, un satélite experimental desarrollado para demostrar tecnologías de aproximación e inspección de objetos en órbita.

El problema se originó en una falla de software que dejó apagado su sistema de comunicaciones por radio. Como consecuencia, los operadores no pudieron restablecer el contacto con la nave ni continuar las operaciones previstas.

La misión formaba parte de los esfuerzos para desarrollar tecnologías capaces de acercarse a otros objetos espaciales, una capacidad importante para futuras tareas de inspección, mantenimiento y gestión de residuos orbitales.

El incidente también puso de manifiesto la importancia de los sistemas de recuperación ante fallas, especialmente en vehículos que deben operar de manera autónoma a cientos de kilómetros de la Tierra.

Una falla de software dejó incomunicado al satélite Otter 24C, que iba a inspeccionar basura espacial, y la NASA dio por perdida la misión SSPICY. Crédito: NASA.

El telescopio Swift de la NASA cayó a la Tierra después de casi 22 años en el espacio

Después de casi 22 años de operaciones, el observatorio espacial Swift de la NASA reingresó en la atmósfera terrestre sobre Indonesia, poniendo fin a una misión que había superado ampliamente su vida útil prevista.

Lanzado en 2004, el telescopio estaba especializado en detectar y estudiar estallidos de rayos gamma, fenómenos extremadamente energéticos asociados, entre otros procesos, al colapso de estrellas masivas y a la fusión de objetos compactos.

Durante su trayectoria, Swift estudió más de 2.000 de estos eventos y aportó información fundamental sobre algunos de los fenómenos más violentos del universo.

Su capacidad para detectar rápidamente una explosión y orientar sus instrumentos hacia ella permitió coordinar observaciones con telescopios terrestres y espaciales de todo el mundo.

Después de casi 22 años de operaciones, el observatorio espacial Swift de la NASA reingresó en la atmósfera terrestre sobre Indonesia.

Hubble descubrió que pequeñas galaxias conservan apenas el 11% del oxígeno producido por sus estrellas

Un estudio basado en observaciones del telescopio espacial Hubble analizó 37 galaxias pequeñas y encontró que conservan, en promedio, apenas el 11% del oxígeno que sus estrellas deberían haber producido a lo largo de su historia.

El oxígeno se forma principalmente mediante reacciones nucleares en el interior de estrellas masivas y posteriormente es expulsado al espacio, especialmente cuando estas terminan su vida en explosiones de supernova.

Los investigadores reconstruyeron las historias de formación estelar de las galaxias para estimar cuánto oxígeno deberían haber generado y compararon ese cálculo con las cantidades presentes en sus estrellas, gas y polvo.

Los resultados sugieren que una gran parte del elemento pudo haber sido expulsada de estas galaxias mediante procesos asociados a la actividad estelar, aportando nuevas pistas sobre su evolución química.

Hubble estudió 37 galaxias y encontró que conservan apenas el 11% del oxígeno que sus estrellas habrían producido a lo largo del tiempo. Crédito: ESA/NASA.

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