La Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA) lanzó con éxito, desde la isla de Tanegashima, la misión Martian Moons eXploration (MMX) el pasado 20 de octubre, con destino a Fobos, una de las dos lunas de Marte. Su objetivo es investigar el origen de las lunas marcianas y desarrollar nuevas tecnologías de exploración.
¿Qué características tiene Fobos?
Fobos, cuyo significado es “miedo”, es una de las dos lunas que posee el planeta rojo; la otra es Deimos, que significa “terror”.
Fue descubierta en agosto de 1877 y tiene unas dimensiones irregulares de aproximadamente 27 x 22 x 18 km, con una forma similar a la de una papa. Es la más grande de las dos y orbita a tan solo unos 6.000 km de la superficie marciana, por lo que es el satélite natural más cercano a su planeta de todo nuestro Sistema Solar.
Completa una vuelta alrededor de Marte en tan solo 7,5 horas. Debido a la fuerza de gravedad del planeta, Fobos se acerca a un ritmo de unos 2 centímetros por año. Es por eso que se calcula que, dentro de unos 50 a 100 millones de años, se estrellará contra la superficie o se desintegrará, posiblemente formando un anillo.
Hasta el día de hoy, el origen de Fobos sigue siendo un misterio. El debate se centra en dos posibilidades: que sea un asteroide capturado del cinturón principal o que se haya formado a partir de un cúmulo de escombros, producto de un antiguo impacto. Resolver esta incógnita es uno de los principales objetivos de la misión MMX.
¿Cuáles son los objetivos y detalles claves de la misión?
La sonda MMX tiene como objetivo principal aterrizar sobre Fobos para recolectar unos diez gramos de material, entre roca y polvo, y traerlos de regreso a la Tierra. Su llegada está prevista para agosto del próximo año y permanecerá explorando la órbita marciana durante unos tres años, con su regreso a la Tierra contemplado para 2031. El propósito científico es intentar determinar el origen de las lunas marcianas y evaluar a Fobos como una posible “estación espacial natural” para futuras misiones a Marte.
La misión cuenta con dos componentes claves. El primero es un pequeño rover desarrollado por Francia y Alemania, llamado Idefix, que se encargará de comprobar las características y la seguridad del terreno. Además, la NASA aportó sistemas de perforación y recolección de muestras mediante gas nitrógeno.
¿Ya hay muestras de Marte y sus lunas en la Tierra?
La respuesta más sencilla a esta pregunta es que todavía no hay muestras del planeta rojo y sus lunas traídas a la Tierra por una misión espacial. Pero sí existen meteoritos conocidos como SNC (shergottites, nakhlites y chassignites) que llegaron de manera natural a nuestro planeta tras ser expulsados de Marte por impactos de asteroides. Sin embargo, no son muestras seleccionadas y extraídas científicamente por una misión espacial controlada. Los científicos, principalmente geólogos, saben que estos meteoritos son de origen marciano gracias a dos pruebas clave: los gases atrapados en su interior y su edad y composición.
MMX no es la única misión que considera el retorno de muestras marcianas a la Tierra. El rover Perseverance, lanzado por la NASA a Marte en 2020, recolectó más de treinta tubos con muestras de suelo y roca marciana. La idea original era retornar esos ejemplares a nuestro paneta mediante un una misión denominada Mars Sample Return, desarrollada entre la NASA y la ESA. Sin embargo, fue cancelada por ajustes presupuestarios.
Es por eso que la misión japonesa MMX es tan importante: las muestras de Fobos ayudarán a descifrar no solo el origen de sus lunas, sino también a conocer un poco más acerca de Marte.
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