China detectó una posible galaxia sin estrellas con una masa equivalente a 130 millones de soles

Un equipo de astrónomos identificó una extraña señal de radio de banda en dirección al sistema planetario K2-155, situado a unos 238 años luz de la Tierra mediante FAST, el radiotelescopio esférico de 500 metros ubicado en China.

Un equipo de astrónomos identificó una extraña señal de radio de banda en dirección al sistema planetario K2-155, situado a unos 238 años luz de la Tierra mediante FAST, el radiotelescopio esférico de 500 metros ubicado en China.

Un equipo de astrónomos que trabaja con el radiotelescopio chino FAST identificó una nube de hidrógeno que podría ser una galaxia sin estrellas, con una masa total estimada en 130 millones de veces la del Sol. El objeto, denominado J1351+0039, se encuentra a unos 12 millones de años luz de la Tierra y presenta una característica poco habitual: aunque sus movimientos indican la presencia de una importante cantidad de materia invisible, las observaciones ópticas disponibles no muestran estrellas asociadas.

El hallazgo fue presentado en un estudio encabezado por Jin-Long Xu, investigador de los Observatorios Astronómicos Nacionales de China, junto con científicos de instituciones chinas y europeas. El trabajo, difundido como preprint en arXiv el 24 de septiembre y retomado por Phys.org el 17 de octubre, plantea que J1351+0039 podría pertenecer a una categoría de estructuras dominadas por materia oscura que conservaron gas, pero nunca desarrollaron una población estelar detectable.

La investigación estima que la nube contiene aproximadamente 480.000 masas solares de hidrógeno neutro, una cantidad muy inferior a la masa total calculada a partir de sus movimientos internos. Según los autores, esa diferencia es compatible con la presencia de un halo de materia oscura que mantiene al gas gravitacionalmente confinado, aunque todavía no puede descartarse que se trate de una galaxia extremadamente tenue.

Una nube de hidrógeno que no muestra estrellas en las imágenes ópticas

El objeto fue identificado mediante un relevamiento de hidrógeno neutro realizado con FAST, el radiotelescopio de 500 metros de diámetro ubicado en la provincia china de Guizhou. Su capacidad para captar emisiones de radio extremadamente débiles permite estudiar regiones del universo que pueden pasar inadvertidas para los telescopios ópticos convencionales.

El equipo realizó tres observaciones adicionales entre julio y agosto de 2026 para verificar la señal y estudiar la distribución del gas. Los resultados mostraron una estructura aproximadamente esférica, con un radio efectivo de unos 2,9 kilopársecs, equivalente a 9.500 años luz.

Para comprobar si existían estrellas asociadas, los investigadores analizaron imágenes del DESI Legacy Survey, uno de los grandes relevamientos ópticos del cielo. No encontraron ninguna emisión estelar extendida que pudiera vincularse con la nube, pese a la profundidad de las observaciones disponibles.

Esta ausencia permitió establecer un límite aproximado de 150.000 masas solares para una posible población de estrellas demasiado débiles como para ser detectadas. Por lo tanto, el estudio no demuestra que J1351+0039 carezca completamente de estrellas, sino que, si existen, su luminosidad se encuentra por debajo de los límites actuales de observación.

El análisis de los movimientos del hidrógeno también aportó una pista importante. Mientras la nube presenta una rotación débil, cercana a 4,2 kilómetros por segundo, los movimientos aleatorios del gas alcanzan una dispersión de aproximadamente 11,6 kilómetros por segundo.

Los autores interpretan que la estructura se mantiene principalmente por el equilibrio entre la presión del gas y la gravedad, en lugar de depender de una rotación rápida como ocurre en muchas galaxias convencionales. Bajo ese modelo, la masa dinámica estimada es unas 200 veces superior a la materia ordinaria contabilizada.

Por qué una galaxia podría existir sin llegar a formar estrellas

El interés científico de J1351+0039 está relacionado con una predicción de los modelos cosmológicos actuales: no todas las estructuras de materia oscura que se formaron durante la evolución del universo necesariamente desarrollaron estrellas.

En las galaxias convencionales, el gas puede enfriarse, concentrarse y alcanzar densidades suficientes para iniciar procesos de formación estelar. Sin embargo, algunos halos de poca masa podrían haber conservado su hidrógeno sin reunir las condiciones necesarias para que ese proceso comenzara.

Una explicación propuesta por los modelos teóricos está vinculada con la reionización del universo temprano. Durante aquella etapa, la radiación ultravioleta de las primeras generaciones de estrellas y galaxias calentó gran parte del gas intergaláctico, dificultando que ciertas estructuras pequeñas pudieran enfriarlo y formar estrellas.

Mapa de densidad de columnas H I de J1351+0039 a partir de la observación FAST mostrada en contornos azules superpuestos sobre la imagen DESI RGB (g,r,z). Crédito: Jin-Long Xu et al., arXiv (2026)

Estos objetos se conocen como RELHIC, sigla en inglés de nubes de hidrógeno neutro limitadas por reionización. Su posible existencia permitiría estudiar estructuras dominadas por materia oscura que quedaron al margen de los procesos habituales de formación galáctica.

No sería el primer objeto de este tipo identificado por los astrónomos. A comienzos de 2026, Espacio Tech informó sobre Cloud-9, una galaxia fallida observada por el telescopio espacial Hubble, que contiene hidrógeno y está dominada por materia oscura, pero no presenta una población estelar detectable.

La diferencia principal es su entorno. Cloud-9 se encuentra asociada a la galaxia Messier 94, mientras que J1351+0039 parece estar aislada, sin galaxias masivas cercanas ni estructuras de gas que indiquen una interacción gravitacional reciente.

Esa condición reduce la posibilidad de que la nube sea simplemente material arrancado de otra galaxia mediante fuerzas de marea. También permite estudiar sus características con menos interferencias gravitacionales de grandes sistemas vecinos, una ventaja importante para evaluar la hipótesis de una galaxia oscura.

Qué falta comprobar para confirmar que se trata de una galaxia oscura

Aunque los resultados son compatibles con los modelos que predicen galaxias sin estrellas, los investigadores reconocen que todavía existe una explicación alternativa: J1351+0039 podría contener una población estelar extremadamente débil que no aparece en las imágenes del DESI Legacy Survey.

Para resolver esa incertidumbre serán necesarias observaciones ópticas más profundas, capaces de identificar estrellas individuales o concentraciones de luz que hayan permanecido ocultas en los relevamientos actuales.

Los autores señalan que instrumentos como los telescopios espaciales Hubble y James Webb podrían aportar la sensibilidad necesaria para realizar esa búsqueda. Una detección estelar permitiría reclasificar el objeto como una galaxia enana ultratenue, mientras que la persistencia de resultados negativos fortalecería su identificación como un RELHIC.

El hallazgo también muestra el valor de la radioastronomía para investigar estructuras invisibles en el espectro óptico. Como explicó Espacio Tech al analizar las capacidades de FAST entre los mayores telescopios terrestres, su enorme superficie colectora permite detectar señales débiles de hidrógeno que otros instrumentos tienen dificultades para registrar.

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