Arianespace cerró su participación en el International Space Summit de París con una serie de contratos y acuerdos que incorporan cerca de diez nuevas misiones para Ariane 6 y amplían el alcance comercial del principal lanzador pesado europeo. Durante los dos días del encuentro, la compañía anunció nuevos vuelos para Amazon Leo y Eutelsat, el lanzamiento de la cápsula reutilizable Nyx y del satélite surcoreano KOREASAT 9, además de acuerdos con ICEYE, EnduroSat y AgenaSpace. Las iniciativas abarcan desde el despliegue de grandes constelaciones y satélites geoestacionarios hasta observación de la Tierra, transporte hacia estaciones espaciales y servicios de transferencia entre distintas órbitas.
Arianespace y Amazon Leo, una relación comercial que ya entró en su fase operativa
El principal anuncio llegó de la mano de Amazon Leo, que contrató seis lanzamientos adicionales del Ariane 64, la versión más potente de Ariane 6. El nuevo pedido eleva de 18 a 24 misiones el acuerdo entre ambas compañías. Los vuelos adicionales comenzarán en 2029, y el calendario se extenderá hasta 2031 desde el Centro Espacial de Kourou, en la Guayana Francesa.
La relación entre Amazon y Arianespace ya entró en su fase operativa. Durante 2026, tres misiones Ariane 6 colocaron en órbita 100 satélites Amazon Leo en menos de cinco meses. La constelación utiliza satélites en órbita terrestre baja (LEO) para ofrecer conectividad de banda ancha con menor latencia que los sistemas tradicionales situados en órbita geoestacionaria.
Para esos despliegues Arianespace utiliza el Ariane 64, equipado con cuatro propulsores laterales de combustible sólido. Es la alternativa más potente del lanzador, que también opera en configuración 62, con solo dos propulsores laterales.
En junio, el cohete comenzó además a volar con los nuevos boosters P160C, una evolución de los anteriores P120C que mantiene aproximadamente las mismas dimensiones externas pero incorpora un motor más largo y hasta 14 toneladas adicionales de propelente sólido por unidad. En su primera misión con esta configuración mejorada, Ariane 64 transportó 36 satélites Amazon Leo y estableció un nuevo récord de masa de carga para un lanzador Ariane. La configuración de cuatro boosters permite abordar precisamente el tipo de misiones de gran volumen que requieren las constelaciones modernas.
El resto de la cartera de la empresa europea
Eutelsat también reservó dos Ariane 64, que se utilizarán en 2027 y 2028 para apoyar la renovación de la constelación de órbita baja OneWeb. Esta red, análoga a Amazon LEO o Starlink, constituye una de las principales infraestructuras europeas de conectividad espacial. La compañía prevé incorporar hasta 229 nuevos satélites fabricados por Airbus para renovar y ampliar la constelación hacia 2034.
En un eje más experimental, Arianespace fue seleccionada para lanzar con un Ariane 64 a Nyx, la cápsula reutilizable desarrollada por la empresa franco-alemana The Exploration Company. El vehículo está pensado para transportar carga hacia estaciones espaciales, permanecer acoplado durante la misión y posteriormente regresar a la Tierra con materiales, experimentos u otros elementos.
Su demostración forma parte de ALADDIN, una iniciativa destinada a avanzar hacia una capacidad europea propia de transporte logístico hacia la órbita baja y la Estación Espacial Internacional (ISS). Para Ariane 6, este tipo de misión supone ingresar en un mercado diferente al lanzamiento tradicional de satélites, el transporte de vehículos que luego deben maniobrar, encontrarse y acoplarse con infraestructura orbital.
A ese perfil se suma el contrato para lanzar KOREASAT 9, el nuevo satélite de telecomunicaciones del operador surcoreano KT SAT, durante la segunda mitad de 2028. El vehículo se colocará inicialmente en una órbita de transferencia geoestacionaria (GTO), una trayectoria elíptica utilizada como etapa intermedia antes de alcanzar la órbita geoestacionaria definitiva, situada a unos 35.786 kilómetros sobre el ecuador. Una vez separado del Ariane 6, KOREASAT 9 utilizará su propio sistema de propulsión eléctrica para circularizar y elevar su órbita.
Una serie de servicios más amplios
Arianespace aprovechó también el encuentro para firmar acuerdos que apuntan a servicios todavía más amplios.
Con la finlandesa ICEYE estudiará futuros lanzamientos de satélites de observación terrestre equipados con radar de apertura sintética (SAR), una tecnología que permite obtener imágenes tanto de día como de noche y atravesar la cobertura de nubes. Esa capacidad resulta especialmente útil para vigilancia marítima y terrestre, defensa, evaluación de desastres y seguimiento de cambios rápidos sobre la superficie. Las empresas analizan reservar misiones de Ariane 6 destinadas principalmente a gobiernos e instituciones europeas, aunque el memorando firmado todavía no establece fechas ni una cantidad concreta de lanzamientos.
Con EnduroSat, en tanto, Arianespace busca integrar en una misma cadena europea la fabricación y preparación de satélites, su lanzamiento, despliegue y posterior operación en órbita. La compañía búlgara prevé comenzar a reservar vuelos desde 2029 y utilizar Ariane 64 para desplegar flotas de satélites de sus clientes. El objetivo es ofrecer una solución que no termine en la separación de la carga desde el cohete, sino que abarque una porción mayor de la operación espacial.
La misma lógica aparece en el acuerdo con la francesa AgenaSpace, que desarrolla el Autonomous RocketPack, un vehículo de transferencia orbital u OTV. Estos pequeños remolcadores espaciales pueden ser lanzados junto con uno o varios satélites y, una vez alcanzada una órbita inicial, utilizar su propia propulsión para trasladarlos hasta destinos diferentes o más exigentes.
Arianespace estudia integrar este sistema con Ariane 6 para ofrecer a sus clientes un servicio que abarque desde el despegue en la Tierra hasta la órbita operacional final, ampliando su actividad hacia el creciente mercado de la logística y movilidad en el espacio.
Una nueva etapa para el Ariane 6
Después de los años dedicados al desarrollo, la entrada en servicio y el aumento progresivo de la cadencia de vuelos, Arianespace intenta consolidar un volumen estable de misiones comerciales e institucionales y, al mismo tiempo, ampliar los servicios asociados al lanzamiento. Los acuerdos presentados en París colocan al cohete en misiones que van desde constelaciones de cientos de satélites y telecomunicaciones geoestacionarias hasta transporte de carga a estaciones, observación terrestre y movilidad orbital.
Para Europa, esa cartera también responde a un objetivo estratégico: disponer de infraestructura propia no sólo para acceder al espacio, sino para desplegar y operar sistemas cada vez más diversos una vez alcanzada la órbita.
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