EE.UU. lleva a la producción al caza no tripulado FQ-42A que volará junto a sus aviones más avanzados

EE.UU. lleva a la producción al caza no tripulado FQ-42A que volará junto a sus aviones más avanzados.

EE.UU. lleva a la producción al caza no tripulado FQ-42A que volará junto a sus aviones más avanzados.

La Fuerza Aérea de Estados Unidos (USAF) dio luz verde a la producción del FQ-42A Dark Merlin, el caza autónomo desarrollado por General Atomics que volará junto a sus aviones tripulados más avanzados. Después de su primer vuelo, realizado en agosto de 2025, esta decisión transforma a la aeronave de un prototipo en un sistema que se incorporará a la fuerza. El contrato se adjudicó en junio de 2026, cuatro meses antes de lo previsto, y forma parte del plan estadounidense para disponer de más de 150 aeronaves de combate colaborativas antes de que termine la década.

EE.UU. lleva a la producción al caza no tripulado FQ-42A que volará junto a sus aviones más avanzados.

Un nuevo CCA para EE.UU.

El FQ-42A es un Collaborative Combat Aircraft (CCA), una aeronave no tripulada que está diseñada para acompañar y complementar a cazas avanzados como el F-35 y a los futuros cazas de sexta generación. Este tipo de vehículo no es simplemente un dron, es una plataforma semiautónoma que puede ejecutar parte del vuelo y de la misión mediante software, bajo supervisión humana y dentro de parámetros definidos.

Su función principal es aumentar la cantidad de sensores, armas y plataformas disponibles en una operación aérea, sin sumar al combate a un piloto. También puede asumir tareas de mayor riesgo, ampliar el alcance y la capacidad de detección de una formación y obligar al adversario a enfrentar más objetivos simultáneamente. Según General Atomics, brinda la posibilidad de sumar “masa asequible”: más capacidad de combate, producida con mayor rapidez y a un costo menor que el necesario para sumar nuevos cazas tripulados.

En cuanto a sus características técnicas, el Dark Merlin es un reactor no tripulado de baja observabilidad, optimizado para misiones aire-aire. Presenta un diseño modular que le permite integrar diferentes sensores y paquetes de sistemas que se adaptan a misiones distintas. Además, ya se ensayó y demostró despegues y aterrizajes autónomos iniciados mediante una orden y, en febrero de 2026, completó vuelos con software de autonomía de misión.

Para su desarrollo, la Fuerza Aérea impulsó una arquitectura abierta, en la que separó al caza de los programas que gestionan su operación, por lo que el vehículo y su software de control pueden provenir de proveedores diferentes y actualizarse por separado. La idea de esta decisión es desarrollar una aeronave a la que se le puedan incorporar nuevos algoritmos, sensores o sistemas de forma relativamente sencilla. Además, reduce la dependencia de un solo proveedor.

Por ahora, General Atomics y la Fuerza Aérea no publicaron una ficha técnica que informe dimensiones, velocidad máxima, alcance, sistema de propulsión ni carga útil. Lo oficial es su orientación aire-aire, su capacidad semiautónoma, su configuración furtiva, la integración con aeronaves tripuladas y el objetivo de fabricarlo en cantidades mucho mayores que un caza convencional.

Una nueva tendencia en el combate estadounidense

General Atomics fue seleccionada en abril de 2024 para construir prototipos de vehículos autónomos tipo CCA, apoyándose en tecnologías ensayadas previamente con el reactor no tripulado MQ-20 Avenger y con el demostrador XQ-67A. El YFQ-42A, identificado con la letra “Y” por ser un modelo inicial de prueba, voló por primera vez en agosto de 2025, poco más de un año después de la adjudicación. En febrero de 2026 recibió oficialmente el nombre Dark Merlin y realizó sus primeros vuelos con autonomía de misión.

El desarrollo también atravesó un revés durante el primer cuatrimestre de 2026. El 6 de abril, uno de los prototipos se perdió poco después del despegue. No hubo heridos, y la investigación atribuyó el accidente a un cálculo incorrecto del piloto automático sobre el peso y el centro de gravedad de la aeronave. Tras una revisión conjunta, General Atomics corrigió el software y retomó los vuelos el 21 de mayo. Menos de un mes después, la Fuerza Aérea aprobó los contratos de desarrollo final y producción.

Además del FQ-42A, Estados Unidos también seleccionó para producción al FQ-44 de Anduril y abrió una competencia separada entre seis empresas para desarrollar el software de autonomía que utilizarán estas aeronaves. En paralelo, el Cuerpo de Marines eligió al modelo de General Atomics como plataforma de evaluación para su propio programa de combate aéreo expedicionario, con un paquete que puede integrar sensores y producir efectos cinéticos y acciones de guerra electrónica.

Así, el Dark Merlin representa el nuevo modelo de seguridad a nivel industrial de EE.UU.: cazas tripulados de alto valor acompañados por una red de aviones no tripulados más numerosos, adaptables y reemplazables.

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