La mayor fábrica de IA proyectada en EE.UU. necesitará una capacidad eléctrica equivalente a varias centrales nucleares

Imagen de la firma del complejo de centros de datos de Ohio tendrá lugar en marzo firmado entre OpenIA y Nvidia.

Imagen de la firma del complejo de centros de datos de Ohio tendrá lugar en marzo firmado entre OpenIA y Nvidia.

Nvidia se encuentra en conversaciones avanzadas para otorgar un respaldo de hasta USD$ 250.000 millones en garantías financieras a OpenAI. Este esquema está diseñado para facilitar el arrendamiento de un complejo de infraestructura de procesamiento ubicado en el estado de Ohio, cuya potencia proyectada alcanzará los 10 gigavatios. El desarrollo inmobiliario y energético está a cargo de la filial de energía de SoftBank Group, mientras que la valoración global de la obra, sumando la compra de componentes y la obra civil, superaría los USD$ 500.000 millones.

Nvidia planea otorgar un respaldo de hasta 250.000 millones de dólares en garantías financieras a OpenAI para la construcción de un complejo de procesamiento de IA.

Esta estructura de financiación representa un modelo donde los diseñadores de semiconductores intervienen directamente como garantes crediticios para asegurar la expansión física del sector. Al carecer OpenAI de una calificación de riesgo crediticio de grado de inversión por su condición de empresa privada en fase de crecimiento, el aval corporativo de Nvidia permite mitigar el riesgo percibido por las entidades prestamistas. Como resultado, el desarrollador puede acceder a los mercados de deuda institucional en condiciones de tasas de interés más competitivas.

Arquitectura del acuerdo de la infraestructura de procesamiento de Nvidia

Las garantías de la línea de USD$ 250.000 millones están estructuradas de forma específica para cubrir las obligaciones del arrendamiento a largo plazo y la deuda asociada a la construcción civil e ingeniería de la planta. De acuerdo con las fuentes del sector, este tramo de garantía no incluye la adquisición directa de las unidades de procesamiento gráfico (GPU). Para cubrir la integración del hardware, ambos actores evalúan una línea de financiación independiente que podría alcanzar los USD$ 350.000 millones adicionales dedicados en exclusiva a la compra de infraestructura informática.

La separación entre los fondos de infraestructura pasiva (edificación, refrigeración e instalaciones eléctricas) y los activos tecnológicos de cómputo optimiza la gestión del riesgo de capital. Mediante esta separación estratégica, los inversores institucionales pueden financiar la construcción sobre bienes inmuebles con horizontes de amortización tradicionales, mientras que el capital destinado a la tecnología de procesamiento paralelo de Nvidia se gestiona mediante esquemas crediticios adaptados al ciclo de vida del hardware.

Capacidad energética y el rol del sector público

El megaproyecto se ubicará en un antiguo predio federal de enriquecimiento de uranio a 50 millas al sur de Columbus, Ohio. El uso de terrenos bajo jurisdicción gubernamental busca reducir los plazos de tramitación de permisos ambientales que habitualmente retrasan la construcción de centros de procesamiento de datos masivos. La primera fase del complejo contempla una capacidad operativa inicial de 800 megavatios para el año 2028, escalando de manera progresiva hasta alcanzar los 10 gigavatios de demanda continua.

El suministro eléctrico estará vinculado a instalaciones de generación a base de gas natural impulsadas mediante un acuerdo bilateral entre Estados Unidos y Japón, el cual contempla inversiones por USD$ 33.000 millones. Organismos federales, bajo la supervisión del Departamento de Comercio de los Estados Unidos conducido por Howard Lutnick, gestionan la asignación del flujo energético. La magnitud del recurso disponible ha atraído el interés de otros actores de la industria tecnológica como Anthropic, Microsoft y Google, quienes también han mantenido conversaciones sobre la asignación de potencia en dicho predio.

Imagen del logo de OpenAI.

Evolución hacia la infraestructura propia

Para OpenAI, la concreción de este arrendamiento de gran escala marca la transición hacia la operación de instalaciones bajo control operacional propio, reduciendo la dependencia exclusiva respecto a los servicios de computación en la nube pública alquilados a terceros como Microsoft, Amazon o Oracle. Esta integración vertical de la infraestructura de procesamiento es clave para sostener el entrenamiento de modelos de lenguaje de gran escala (LLM) e inteligencia artificial general.

Por el lado de Nvidia, actuar como garante financiero del usuario final consolida su canal de distribución de procesadores de alto rendimiento durante las próximas décadas. Si bien los compromisos finales aún se encuentran en etapa de negociación y sujetos a la aprobación de las partes implicadas, la operación evidencia la progresiva convergencia entre la ingeniería de semiconductores, el mercado energético mundial y las estructuras de crédito corporativo.

Te puede interesar: AMD invertirá US$ 5.000 millones en Anthropic y para competir con Nvidia

Salir de la versión móvil