La constelación de satélites de telecomunicaciones de Argentina: ARSAT, ARSAT-SG1 y el plan nacional de conectividad espacial al 2030

Imagen del satélite de segunda generación ARSAT SG1, desarrollado por la industria satelital argentina.

Imagen del satélite de segunda generación ARSAT SG1, desarrollado por la industria satelital argentina.

Argentina se consolida como uno de los pocos países del continente americano con capacidad para diseñar, integrar y operar sus propios satélites de telecomunicaciones. Esta estrategia comenzó formalmente con la creación de la empresa estatal ARSAT en 2006, orientada a proteger los recursos orbitales asignados por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) y construir una infraestructura tecnológica independiente.

ARSAT es la empresa estatal de telecomunicaciones de Argentina y su rol central es operar infraestructura crítica para que la conectividad llegue a todo el país. Crédito: ARSAT.

A través de una alianza estratégica con la empresa rionegrina INVAP, el país desarrolló los satélites geoestacionarios ARSAT-1 y ARSAT-2, lanzados con éxito en 2014 y 2015 respectivamente. Estas misiones no solo aseguraron las codiciadas posiciones espaciales de los 72° y 81° de longitud Oeste, sino que demostraron la viabilidad de la ingeniería nacional al optimizar los sistemas de control de software, extendiendo la vida útil estimada de las plataformas más allá de sus 15 años de diseño original.

ARSAT-1 y ARSAT-2: los comienzos de las plataformas nacionales

El ARSAT-1, lanzado en octubre de 2014, es un satélite de telecomunicaciones geoestacionario que opera en la banda Ku. Cuenta con una carga útil compuesta por 24 transpondedores activos de 36 MHz de ancho de banda y posee una masa de lanzamiento de aproximadamente 3.000 kg, impulsado por una plataforma de propulsión química bipropelente. Está diseñado para ofrecer servicios de televisión digital, telefonía y transmisión de datos sobre una zona de cobertura concentrada principalmente en el cono sur de Sudamérica, operando desde la posición orbital de 72° Longitud Oeste.

Por su parte, el ARSAT-2, puesto en órbita en septiembre de 2015, expandió notablemente las capacidades de exportación de servicios de la flota desde la posición 81° Longitud Oeste. Esta plataforma incorpora un sistema híbrido de telecomunicaciones al sumar la banda C a la banda Ku, lo cual otorga mayor capacidad de transportar datos, pero también es mayor la vulnerabilidad ante la interferencia climática. Estas están distribuidas en 26 transpondedores equivalentes a 36 MHz. La inclusión de la banda C, respaldada por tres antenas de alta ganancia en lugar de la antena única de su predecesor, le otorga un área de cobertura hemisférica que se extiende desde la Patagonia argentina hasta Canadá, optimizando la transmisión de contenidos multimedia y enlaces de datos corporativos a escala continental.

Tanto el ARSAT-1 como el ARSAT-2 fueron puestos en órbita mediante lanzamientos comerciales contratados a la empresa europea Arianespace, utilizando una de las lanzaderas más confiables de la industria global. El vector seleccionado para las dos misiones fue el cohete Ariane 5, un vehículo de lanzamiento pesado configurado para misiones de transporte doble.

Imagen del satélite ARSAT-1.

ARSAT-SG1: la era de la propulsión eléctrica y la banda Ka

El próximo hito de la flota nacional es el ARSAT-SG1 (anteriormente denominado ARSAT-3), una plataforma que introduce innovaciones críticas dentro de la industria satelital global. A diferencia de sus predecesores, que registraron una masa de lanzamiento de 3 toneladas debido al peso de los combustibles tradicionales, el SG1 tendrá un peso aproximado de entre 1.800 y 2.000 kilogramos gracias a la implementación de un sistema de propulsión 100% eléctrica, utilizado tanto para alcanzar la órbita de transferencia como para su mantenimiento definitivo.

Este dispositivo de alto rendimiento incorporará una carga útil configurada en banda Ka, lo que representa un salto cualitativo en eficiencia espectral y transmisión de datos para la región. El satélite dispondrá de más de 40 haces focalizados con una capacidad de tráfico global estimada en 70 Gbps, asignando específicamente 50 Gbps para cubrir las demandas de conectividad de banda ancha residencial e institucional en el territorio argentino y áreas de países limítrofes.

ARSAT-SG1, satélite geoestacionario de telecomunicaciones.

Plan de Conectividad al 2030: reducir la brecha digital desde el espacio

El Plan Nacional de Conectividad Espacial proyecta un esquema de desarrollo que busca universalizar el acceso a internet de alta calidad hacia el final de la década. La meta principal del programa es el despliegue de infraestructura satelital estratégica para proveer servicios a más de 200.000 hogares rurales situados en zonas de baja densidad poblacional o de difícil acceso geográfico, donde las redes físicas de fibra óptica resultan inviables en términos económicos y logísticos.

La planificación de este horizonte técnico se sustenta en la reinversión de utilidades y la previsión presupuestaria dirigida a sostener los ciclos de diseño complejos de la industria aeroespacial. A través de este marco de políticas de Estado, la continuidad del Plan Satelital busca asegurar tanto la sustentabilidad financiera de la red federal de telecomunicaciones como la retención del capital humano calificado en las áreas de desarrollo, ensayo y operación terrestre.

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