Argentina comenzó a lanzar satélites al espacio en la década de los 90: conocé a la serie SAC

La historia espacial argentina tuvo uno de sus puntos de partida más importantes en la década de 1990, cuando el país comenzó a desarrollar y lanzar sus propios satélites de experimentación científica y observación de la Tierra. Ese proceso dio lugar a la serie SAC, una familia de satélites que marcó el inicio de una etapa clave para el Programa Espacial Nacional.

La sigla SAC corresponde a Satélite de Aplicaciones Científicas. Bajo esa denominación se agruparon cuatro ejemplares impulsados por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), la agencia espacial argentina. A partir de entonces, el país comenzó a consolidar una política espacial orientada al uso pacífico del espacio, con aplicaciones científicas, ambientales, productivas y tecnológicas.

La serie SAC permitió desarrollar capacidades nacionales en diseño, integración, ensayo, operación y procesamiento de información satelital. También fortaleció la articulación entre organismos públicos, instituciones científicas, universidades y empresas tecnológicas argentinas. En ese recorrido, cada misión tuvo objetivos propios y aportó experiencia para los desarrollos posteriores.

El primer satélite de la familia fue el SAC-B, lanzado en 1996. Luego llegó el SAC-A, lanzado en 1998. Lo siguió el SAC-C, que despegó hacia el espacio en el 2000. Y cerró la serie el SAC-D/Aquarius, lanzado en 2011. En este video, repasamos el origen de los SAC, su importancia, y el rol de cada una de las misiones para sentar las bases del ecosistema satelital nacional.

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