Argentina está a punto de estrenar su nuevo reactor nuclear multipropósito RA-10 en Ezeiza

Imagen del reactor nuclear RA-10, instalado en el Centro Atómico Ezeiza. industria nuclear argentina

Imagen del reactor nuclear RA-10, instalado en el Centro Atómico Ezeiza.

Argentina se acerca a un hito estratégico en su desarrollo nuclear: la puesta en marcha del RA-10, el reactor multipropósito construido por la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) en el Centro Atómico Ezeiza. Con la obra civil prácticamente finalizada y los sistemas principales en etapa de validación, el proyecto entra en la recta final hacia sus ensayos operativos. Una vez en funcionamiento, permitirá triplicar la capacidad argentina de producción de radioisótopos medicinales, garantizar el autoabastecimiento de insumos críticos para el diagnóstico de cáncer y posicionar al país como un proveedor clave en el mercado internacional de radioisótopos.

El complejo RA-10, en el Centro Atómico Ezeiza, está entrando en la recta final rumbo a su puesta en marcha operativa.

¿Qué es el reactor multipropósito RA-10?

El RA-10 es un reactor nuclear de investigación y producción de radioisótopos diseñado íntegramente en Argentina. A diferencia de las centrales Atucha, este equipo no genera electricidad, sino que utiliza el flujo de neutrones para transformar materiales. Su núcleo de alta tecnología permite irradiar blancos para medicina nuclear y realizar ensayos de combustibles avanzados. Es considerado uno de los reactores más versátiles del mundo por su capacidad de realizar múltiples tareas científicas en simultáneo. Esta instalación asegura que el país mantenga su autonomía tecnológica en el uso pacífico de la energía atómica.

Este reactor multiusos RA-10 es una herramienta tecnológica versátil diseñada para tres funciones principales: producir insumos médicos, fabricar componentes industriales y realizar investigaciones científicas de avanzada. A diferencia de las centrales nucleares tradicionales, su objetivo no es generar electricidad, sino proveer un flujo masivo de neutrones.

Las funciones del RA-10

El reactor nuclear RA-10 es una herramienta tecnológica versátil diseñada para tres funciones principales: producir insumos médicos, fabricar componentes industriales y realizar investigaciones científicas de avanzada. A diferencia de las centrales nucleares tradicionales, su objetivo no es generar electricidad, sino proveer un flujo masivo de neutrones.

El reactor sirve para fabricar Molibdeno-99, el insumo básico para realizar diagnósticos de cáncer y problemas cardíacos. Al entrar en operación, el RA-10 permitirá que Argentina cubra el 20% de la demanda mundial de estos productos. Esto garantiza que ningún paciente local sufra falta de suministros y permite exportar el excedente para generar divisas.

Además el RA-10, tiene la capacidad de transformar silicio puro mediante la irradiación con neutrones. Este proceso crea un material semiconductor de altísima calidad llamado silicio dopado, esencial para la industria electrónica de alta potencia. Se utiliza en la fabricación de trenes eléctricos, cargadores de autos híbridos y sistemas de energía eólica o solar.

El RA-10 cuenta con un laboratorio de haces de neutrones que funciona como un “microscopio gigante”. Los científicos utilizan los neutrones para atravesar materiales sólidos sin dañarlos y observar su estructura interna a nivel atómico. Esto sirve para:

El reactor funciona como un laboratorio de ensayo para nuevos tipos de combustibles y materiales nucleares. Esto permite que Argentina siga exportando reactores a otros países, asegurando que los componentes sean seguros y eficientes antes de su venta internacional.

Ensayos actuales y validación técnica

Actualmente, el reactor se encuentra en la fase de ensayos preoperacionales en frío, un paso crítico antes de la carga de combustible real. Los técnicos de la CNEA ejecutan actualmente la corrida de las bombas del sistema primario. Estas pruebas hidráulicas validan la circulación segura del fluido refrigerante según los estándares de diseño originales.

Las torres de enfriamiento del RA-10, reactor multipropósito emplazado en el Centro Atómico Ezeiza.

Paralelamente, se completó la integración de la “Caja Fría” para el futuro Laboratorio de Haces de Neutrones. Este componente permite enfriar neutrones para realizar investigaciones de alta precisión en ciencia de materiales avanzados. También se realizan ensayos de hermeticidad para garantizar la estanqueidad absoluta del circuito. Estas verificaciones de presión son requisitos internacionales obligatorios para obtener la licencia de operación definitiva. Por último, se inició la verificación del sistema secundario encargado de disipar el calor excedente.

El horizonte operativo de 2026

El horizonte operativo del RA-10 se proyecta para el transcurso de este año, marcando el inicio de su fase de primera criticidad. La obra civil registra un avance total y los sistemas electromecánicos ya superan el 85% de su instalación integral. Durante esta etapa, la CNEA coordina con la Autoridad Regulatoria Nuclear los permisos finales para la carga definitiva de combustible. Se espera que el reactor alcance su potencia máxima de diseño de 30 megavatios de forma escalonada y segura. Este hito consolidará a la Argentina como un exportador líder de tecnología nuclear de alto valor agregado. Una vez en funcionamiento, la instalación operará de manera continua para garantizar el suministro global de radioisótopos medicinales.

Te puede interesar: El Hospital Garrahan completa la fase de aceptación de un nuevo sistema de radioterapia avanzada, el acelerador lineal Elekta Versa HD.

Salir de la versión móvil