Seguro no conocías estos 3 mundos rarísimos del Sistema Solar

Encélado parece es una de las lunas de Saturno, que oculta debajo de su corteza de hielo una de las historias más interesantes de la exploración espacial reciente: un océano global de agua salada.

Encélado parece es una de las lunas de Saturno, que oculta debajo de su corteza de hielo una de las historias más interesantes de la exploración espacial reciente: un océano global de agua salada.

El Sistema Solar está lleno de cuerpos y planetas que parecen inventados: lunas con volcanes gigantes, mares donde no hay agua y océanos escondidos bajo capas de hielo. Aunque cuando se habla de mundos solemos pensar primero en Marte, Júpiter o Saturno, algunos de los mundos más extraños no son planetas, sino lunas. Y varias de ellas son tan activas, complejas y misteriosas que podrían tener su propia película de ciencia ficción. En este artículo, te traemos 3 mundos rarísimos del Sistema Solar que seguro no conocías.

1. Ío: la luna que vive explotando

Ío es una de las lunas más famosas de Júpiter, pero también una de las más violentas del Sistema Solar. Es el mundo con mayor actividad volcánica conocido. Tiene cientos de volcanes activos y algunas erupciones pueden lanzar material a decenas de kilómetros de altura. Su superficie está cubierta por colores amarillos, naranjas, blancos y rojizos, producto de compuestos de azufre y materiales expulsados por sus volcanes.

Lo más extraño es que esa actividad no se debe a un calor interno común como el de la Tierra. Ío está atrapada en una especie de tironeo gravitatorio constante entre Júpiter y otras lunas cercanas, como Europa y Ganímedes. Esa deformación permanente genera calor en su interior, como si la luna fuera amasada una y otra vez. El resultado es un mundo pequeño, rocoso y extremadamente activo, donde la superficie cambia todo el tiempo.

Ío es una de las lunas más famosas de Júpiter, pero también una de las más violentas del Sistema Solar.

2. Titán: el mundo con ríos, lagos y mares… pero de metano

Titán, la luna más grande de Saturno, es uno de los lugares más raros y fascinantes del Sistema Solar. Tiene una atmósfera densa, nubes, lluvias, ríos, lagos y mares. Hasta ahí podría sonar parecido a la Tierra. El detalle es que, en Titán, esos líquidos no son de agua, sino que son principalmente metano y etano, hidrocarburos que en nuestro planeta conocemos más como gases o componentes asociados a combustibles.

Esto ocurre porque Titán es extremadamente frío. A esas temperaturas, el metano puede comportarse de una forma parecida al agua en la Tierra: se evapora, forma nubes, cae como lluvia y alimenta lagos y mares en la superficie. Por eso, Titán tiene un ciclo de líquidos similar al ciclo del agua terrestre, pero con una química completamente distinta.

Además, su atmósfera anaranjada y opaca impidió durante mucho tiempo ver con claridad la superficie. Las sondas Voyager apenas observaron una especie de esfera borrosa, envuelta en neblina. Recién con la misión Cassini-Huygens se pudo estudiar mejor ese paisaje helado, extraño y químicamente complejo.

Titán, la luna más grande de Saturno, es uno de los lugares más raros y fascinantes del Sistema Solar.

3. Encélado: una luna helada que escupe agua al espacio

Encélado parece, a simple vista, una pequeña bola blanca alrededor de Saturno. Pero debajo de su corteza de hielo esconde una de las historias más interesantes de la exploración espacial reciente: un océano global de agua salada. La misión Cassini reveló que desde fracturas ubicadas cerca del polo sur salen chorros de vapor de agua, partículas de hielo y compuestos orgánicos hacia el espacio.

Esos géiseres funcionan como una ventana natural al interior de la luna. En vez de tener que perforar kilómetros de hielo, una nave puede atravesar esos penachos y analizar el material expulsado. Por eso Encélado es uno de los candidatos más interesantes en la búsqueda de ambientes potencialmente habitables fuera de la Tierra.

Lo raro es que se trata de una luna muy pequeña, de apenas unos 500 km de diámetro. Sin embargo, tiene actividad interna, océano, fracturas, géiseres y una interacción directa con el sistema de anillos de Saturno. Es decir, parece un mundo congelado y muerto, pero en realidad está geológicamente vivo.

Encelado es una de las lunas de Saturno, que debajo de su corteza de hielo esconde un océano global de agua salada.

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