El CONICET podría poner fin al Alzheimer: el tratamiento de 40Hz que está limpiando cerebros

El CONICET podría poner fin al Alzheimer: el tratamiento de 40Hz que está limpiando cerebros

El CONICET podría poner fin al Alzheimer: el tratamiento de 40Hz que está limpiando cerebros

Nuevas publicaciones del CONICET y de la Fundación Instituto Leloir (FIL) confirman que la estimulación con luz y sonido a una frecuencia de 40 Hz reactiva la plasticidad neuronal. Estudios de 2026 demuestran que esta frecuencia también potencia el sistema glinfático, encargado de eliminar residuos de amiloide, una de las principales causas asociadas al Alzheimer. Estos hallazgos refuerzan la idea de que esta técnica no invasiva favorece la integración efectiva de nuevas neuronas en los circuitos cerebrales. El avance representa una alternativa accesible frente al deterioro cognitivo y posiciona a la estimulación gamma como una suerte de conductor capaz de reorganizar la “orquesta” neuronal. Así, este estudio abre una nueva vía de investigación prometedora en la lucha contra el Alzheimer.

A la izquierda, en blanco, se ve una neurona con dendritas muy incipientes en un cerebro envejecido. A la derecha, tras la estimulación multisensorial de 40 Hz, se observa el aumento en la cantidad de neuronas y una mayor complejidad dendrítica.

De la investigación en ratones a las pruebas en humanos

El interés por los 40 Hz comenzó en Massachusetts Institute of Technology (MIT), con los trabajos pioneros de Li-Huei Tsai en 2016. En aquellos experimentos iniciales, se descubrió que la luz estroboscópica reducía drásticamente las placas de beta-amiloide en ratones. La luz estroboscópica es una fuente luminosa que emite destellos breves y rápidos en intervalos regulares. El efecto principal que produce es el de “congelar” visualmente el movimiento de objetos que rotan o vibran, creando una sensación de movimiento fragmentado.

Por otro lado, las placas de beta-amiloide son cúmulos o depósitos pegajosos de proteínas que se forman en los espacios situados entre las neuronas. Son consideradas una de las características biológicas principales de la enfermedad de Alzheimer y otros procesos de deterioro cognitivo.

Por lo tanto, el enfoque actual ha evolucionado hacia ensayos clínicos en humanos para validar si estos efectos son sostenibles a largo plazo. Actualmente, existen protocolos que incluso utilizan luces de “parpadeo invisible” para que el tratamiento sea más cómodo para los pacientes sin perder su eficacia terapéutica.

El mecanismo de limpieza glinfática: mecanismo para el fin del Alzheimer

El éxito de esta terapia reside en su capacidad para activar el sistema glinfático, el mecanismo de eliminación de residuos del cerebro. La estimulación gamma aumenta el flujo sanguíneo cerebral y promueve la vasodilatación, lo que facilita el drenaje de proteínas tóxicas. Además, esta frecuencia induce a las microglías a adoptar un estado defensivo, permitiéndoles “comerse” los desechos de amiloide más eficientemente que en condiciones normales.

La microglía es el conjunto de células que forman el sistema inmunitario innato del cerebro. Si las neuronas son los procesadores que transmiten información, la microglía es el equipo de mantenimiento, limpieza y seguridad.

Imagen representativa de las células de la microglía (en naranja) que se encuentran rodeando los axones neuronales (en azul).

Sinergia audiovisual y generación de nuevas neuronas

El estudio preclínico, liderado por investigadores del CONICET en el Instituto Leloir y publicado en la revista Nature, demuestra que la estimulación audiovisual de 40 Hz promueve el desarrollo de nuevas neuronas en cerebros envejecidos. A través de este protocolo, se observó que las neuronas inmaduras del hipocampo aumentan su complejidad morfológica y logran integrarse de manera funcional en los circuitos existentes.

Además de eso, este fenómeno de neurogénesis es potenciado significativamente cuando la luz intermitente se combina con estímulos sonoros rítmicos. Así, la terapia actúa como un mecanismo de limpieza de amiloide mientras que reactiva la plasticidad estructural para contrarrestar los efectos del deterioro cognitivo natural.

“Esas nuevas neuronas mostraron, además, un desarrollo más avanzado que las de los animales del grupo control: crecieron más, formaron dendritas y axones más complejos (los cables de entrada y salida de las neuronas)”afirma Mariela Trinchero, autora principal del estudio. ” Además, se establecieron conexiones más eficaces con el resto del circuito”, resalta la investigadora del CONICET Trinchero, junto a Magalí Herrero, becaria doctoral del CONICET. Ambas son integrantes del Instituto de Investigaciones Bioquímicas de Buenos Aires (IIBBA, CONICET-FIL) y del Laboratorio de Plasticidad Neuronal que lidera Schinder en la Fundación Instituto Leloir (FIL).

Ignacio Satorre, Alejandro Schinder, Natalia Soldi, Mariela Trinchero y Emilio Kropff, algunos de los investigadores del CONICET y la Fundación Leloir que participaron de la investigación.

Estado actual y proyecciones futuras para el fin del Alzheimer

La investigación se encuentra hoy en una fase de expansión técnica y clínica. Mientras que los estudios previos se centraban solo en la luz, los hallazgos de abril subrayan que la sincronización audiovisual es clave para maximizar los beneficios en la estructura neuronal. En consecuencia, el desarrollo de aplicaciones móviles y dispositivos domésticos de bajo costo está permitiendo que esta tecnología salga de los laboratorios para entrar en el ámbito de la salud preventiva cotidiana.

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