Bajo la premisa de consolidar la posición estratégica del país en la nueva carrera espacial, la Universidad Argentina de la Empresa (UADE) fue sede de la conferencia “Argentina y el sector satelital: Innovación, Desarrollo y Futuro“. El encuentro, realizado este miércoles 14 de abril, reunió a referentes del sector para debatir sobre los avances locales en infraestructura orbital y el impacto de la tecnología satelital como motor de crecimiento económico y científico para la región. Uno de los temas más tratados fue las proyecciones a futuro del sector satelital, y en este tema, la empresa INVAP se llevó los honores.
El futuro satelital de Argentina, en manos de INVAP
Entre los presentes de la conferencia organizada por Embajada Abierta y la Fundación Konrad Adenauer, destacaron Roberto Yasielski, presidente de VENG S.A., y Gabriel Absi, Subgerente General Operativo de INVAP. Estas son sin duda dos de la empresas de capital público más importantes en el sector satelital de la Argentina.
Como era de esperarse, el legado y la proyección de INVAP sobrevolaron gran parte del debate. La empresa rionegrina, responsable de hitos como la serie ARSAT y los radares SAOCOM, fue citada como el modelo de excelencia técnica que posiciona a Argentina como un actor de peso en el mercado global de exportación de tecnología de alto valor agregado.
Durante la conferencia, Absi citó dos de los proyectos vigentes que tiene la empresa, que se pondrán en marcha en un futuro muy cercano. El primer proyecto que se analizó fue SABIA-Mar (Satélite de Aplicaciones Basadas en la Información Ambiental del Mar), cuyo lanzamiento se proyecta hacia 2027. Este proyecto se enfoca específicamente en el estudio de los ecosistemas marinos. El segundo proyecto que se mencionó fue ARSAT-SG1, un satélite de alto rendimiento o HTS (High Throughput Satellite) que tiene como objetivo completar la constelación nacional en la órbita geoestacionaria y llevar internet de banda ancha a zonas rurales y de difícil acceso.
Con estos dos proyectos en marcha, la empresa INVAP se posiciona en los más alto de la industria satelital del país. Es importante subrayar que Argentina configura uno de los 10 únicos países que tiene la tecnología suficiente para realizar una misión satelital completa, lo que la coloca como líder indiscutible en Latinoamérica y una figura clave en la industria espacial. Por ello, es vital conocer un poco más en profundidad estos dos proyectos futuros de la empresa INVAP.
SABIA-Mar, el futuro de la observación costera
El proyecto SABIA-Mar es uno de los desarrollos más ambiciosos del Plan Espacial Nacional, liderado por la CONAE (Comisión Nacional de Actividades Espaciales) con la participación de INVAP como contratista principal.
La misión está diseñada para el estudio del mar y las costas a nivel global, pero con un enfoque prioritario en el Mar Argentino y la región del Atlántico Sur. Sus objetivos principales son:
- Monitoreo Biológico: Medir la concentración de clorofila-a y el color del océano para determinar la productividad primaria (fitoplancton).
- Gestión Pesquera: Proveer datos precisos para identificar zonas de pesca y asegurar la sostenibilidad de los recursos marítimos.
- Seguridad Ambiental: Detectar y monitorear “mareas rojas” (floraciones algales nocivas) y otros contaminantes.
- Cambio Climático: Estudiar el ciclo del carbono y el intercambio de gases entre el océano y la atmósfera.
Las características técnicas del SABIA-Mar
Es un satélite de observación óptica que volará en una órbita polar heliosincrónica a unos 702 kilómetros de altura. El satélite cuenta con un espectrómetro de imágenes diseñado para captar 11 bandas espectrales, desde el visible hasta el infrarrojo cercano. Esto permite ver detalles que el ojo humano no percibe, como la temperatura superficial del agua.
Además, ofrece una resolución espacial de unos 200 metros en modo costero y 800 metros en modo oceánico global. Es un hito tecnológico porque incluye componentes de fabricación 100% argentina que antes se importaban, como el receptor GPS de grado espacial y el rastreador de estrellas para la navegación.
Actualmente, Argentina depende en gran medida de satélites extranjeros, como los de la NASA o la ESA, para obtener datos de sus costas. Con el SABIA-Mar el país tendrá su propio flujo de datos en tiempo real, fundamental para la vigilancia del litoral y el control de la pesca ilegal. El satélite representa un hito de cooperación internacional puesto que el SABIA-Mar 1 forma parte de una cooperación histórica con Brasil, que desarrolla el SABIA-Mar 2, fortaleciendo el bloque regional en tecnología espacial.
El ARSAT-SG1, la realeza satelital argentina
El ARSAT-SG1 (Segunda Generación 1) es, posiblemente, el proyecto de telecomunicaciones más ambicioso de la historia argentina reciente. A diferencia de los ARSAT-1 y 2, que operan principalmente en banda Ku, el SG1 utilizará la banda Ka. Esta tecnología otorga una capacidad total de unos 50 Gbps, una cifra enorme comparada con los satélites anteriores. Esto permite haces de conectividad más pequeños y concentrados (spot beams), lo que multiplica la capacidad de transmisión de datos.
El ARSAT-SG1 está desarrollado por la empresa INVAP en colaboración con la empresa turca TAI, a través de la alianza GSATCOM. Una de las mejoras que implementa este sistema es la propulsión eléctrica para mantenerse en órbita en vez de usar combustible normal. Esto reduce drásticamente el peso de lanzamiento. El satélite pesará unos 2.500 kg, la mitad que un satélite convencional de su capacidad, lo que baja los costos de puesta en órbita.
El SG1 tiene una misión muy clara: llevar internet satelital de alta velocidad a hogares. Se espera que brinde conectividad a más de 200.000 hogares en Argentina y países limítrofes. Está diseñado para llegar a donde la fibra óptica no puede (cordillera, zonas rurales profundas y escuelas aisladas), ofreciendo una experiencia de navegación similar a la de una ciudad.
El ARSAT-SG1 ocupará la posición orbital de 81° Oeste. Esto es fundamental porque las posiciones orbitales son recursos limitados que otorga la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT). Si Argentina no pone un satélite allí, pierde el derecho a esa “parcela” en el espacio. Además, al tener tecnología propia, el Estado argentino no depende de alquilar capacidad a satélites extranjeros (que cobran en dólares) para conectar sus escuelas o puestos fronterizos.
Un futuro estelar para los satélites argentinos
En definitiva, la jornada en la UADE dejó en claro que Argentina no solo mantiene su tradición de excelencia técnica, sino que se encuentra en un punto de inflexión hacia una autonomía tecnológica sin precedentes. La sinergia entre la academia, el Estado y empresas como INVAP demuestra que, a pesar de los desafíos económicos, la inversión en el sector satelital sigue siendo el motor más sólido para el desarrollo científico y la soberanía informativa del futuro.
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Nota del Editor: Este artículo fue editado el jueves 16/04.
