China acaba de difundir los resultados científicos y de ingeniería del primer vuelo del vehículo de prueba Qingzhou, una nave experimental pensada para abrir el camino a un futuro carguero de reabastecimiento de la estación espacial Tiangong. Según la información oficial, publicada por CAS Space, los tres objetivos centrales de la misión se cumplieron. Con este nuevo paso, queda claro que Pekín sigue ampliando la infraestructura logística con la que sostiene a su estación espacial en órbita.
Qingzhou es una nave compacta y flexible desarrollada por la compañía comercial CAS Space, con capacidad para transportar suministros para astronautas, equipos científicos y hasta carga refrigerada, además de adaptarse a distintos lanzadores. Forma parte de una estrategia más amplia que busca hacer más barato, acaptable y frecuente el transporte de carga hacia Tiangong. Esta iniciativa está impulsada por la oficina del programa espacial tripulado chino, la misma que en 2024 seleccionó a Qingzhou como una de las propuestas ganadoras para avanzar a la etapa de validación en vuelo.
El primer vuelo de Qingzhou
El ensayo se realizó el 30 de marzo, con el despegue de la nave a bordo del cohete Lijian-2 Y1. Qingzhou, que pesa 4.200 kg, transportó más de 1.000 kg de cargas de ensayo. Tras su lanzamiento, la cápsula completó pruebas de control de vuelo, elevó su órbita hasta los 600 kilómetros y entró en una fase de operación prolongada. Según medios estatales, entre las pruebas ejecutadas, la nave realizó maniobras de aproximación autónoma y retirada segura, y evaluó su capacidad de permanencia extendida en órbita. Además, probó sistemas de a bordo distribuidos y un esquema energético escalable.
En paralelo, la información oficial de las pruebas también menciona paneles solares flexibles de silicio monocristalino con costos mucho más bajos que los tradicionales, módulos de comunicación capaces de transmitir datos a más de 450 kilómetros y el uso de impresión 3D y nuevos materiales para recortar tiempos de fabricación y costos de desarrollo. De esta forma, con esta misión China busca demostrar que se puede sumar una nueva nave logística sin repetir el modelo más pesado y costoso de los cargueros tradicionales.
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