Blue Origin movió la fecha de lanzamiento de la misión New Glenn-3 (NG-3), que despegará desde el Complejo de lanzamiento L-36 de Cabo Cañaveral, en Florida. Originalmente, la misión estaba prevista para finales de febrero de 2026. Sin embargo, la empresa fijó primero como intento el 10 de abril y finalmente lo reprogramó para el 16 de este mes. La misión tiene como objetivo llevar a la órbita baja el satélite BlueBird 7 de AST SpaceMobile y volver a intentar la recuperación de la primera etapa del cohete que aterrizará en la plataforma atlántica Jacklyn.
La importancia de este evento reside en probar la reutilización de cohetes, un paso fundamental para la optimización de recursos tanto tecnológicos como materiales. Actualmente SpaceX es la empresa líder en reutilizar cohetes. La familia Falcon de la empresa de Musk, ya supera los 630 lanzamientos, logrando recuperar sus etapas más de 590 veces, ya sea en las barcas autónomas o droneships, o en las zonas de aterrizaje en tierra firme.
Las partes del New Glenn
El New Glenn es un cohete de dos etapas diseñado para ser el competidor directo del Falcon 9 y el Falcon Heavy. La primera etapa o booster (GS1), es la base del cohete, cuya función es sacar al vehículo de la parte más densa de la atmósfera. En particular, en este nuevo vuelo se reutilizará la primera etapa recuperada con éxito durante el vuelo NG-2, apodada “Never Tell Me The Odds”.
Para volver a la Tierra, usa aletas de rejilla o grid fins que actúan como “timones” en el aire. A diferencia de otros cohetes, su tren de aterrizaje es fijo y extremadamente robusto, diseñado para posarse con precisión sobre la plataforma móvil Jacklyn en el océano.
GS1 utiliza 7 motores BE-4 que queman metano (GNL). A diferencia del queroseno, el metano es un combustible “limpio” que no deja hollín en los motores, permitiendo que el cohete se pueda volver a usar casi de inmediato sin limpiezas profundas. Está construida para ir al espacio y volver al menos 25 veces.
La segunda etapa (GS2) es la sección superior que lleva los satélites al espacio profundo. En la misión del 16 de abril, esta parte todavía es de un solo uso. Usa 2 motores BE-3U que queman hidrógeno líquido. El hidrógeno es el combustible más eficiente que existe en el vacío del espacio. Aunque no tiene tanta fuerza bruta como el metano, es perfecto para maniobrar con precisión y colocar satélites pesados en sus órbitas exactas. La “nariz” o cofia del cohete mide 7 metros de diámetro.
Los satélites BlueBird Block 2
Por otro lado, la misión transporta la generación BlueBird Block 2 de AST SpaceMobile. Estos satélites representan un salto tecnológico al actuar como torres de telefonía orbitales que eliminan las “zonas muertas” de cobertura global.
Estos satélites son las estructuras comerciales más grandes en órbita baja, contando con antenas de 223 metros cuadrados diseñadas para captar las débiles señales de smartphones convencionales desde el espacio. Gracias a su chip avanzado AST5000, ofrecen una experiencia de banda ancha real con velocidades de hasta 120 Mbps y capacidad para gestionar miles de celdas de conectividad simultáneas.
Su gran ventaja competitiva frente a otros servicios es la tecnología Direct-to-Cell, que permite a los usuarios de operadores aliados conectarse automáticamente vía satélite sin necesidad de equipos adicionales. Esto significa el acceso a internet en regiones remotas mediante un sistema de “roaming espacial” totalmente transparente.
Cronología del New Glenn
El desarrollo del New Glenn ha sido una carrera de fondo que comenzó formalmente en 2012. Esta se consolidó como la apuesta ambiciosa de Blue Origin para revolucionar el acceso al espacio mediante un cohete de gran capacidad y diseño reutilizable. Tras años de diseño y una inversión multimillonaria de Jeff Bezos, el programa alcanzó su primer hito crítico el 16 de enero de 2025 con el vuelo inaugural New Glenn-1, donde el cohete logró alcanzar la órbita terrestre. La primera etapa se perdió durante la maniobra de reentrada.
Meses después, en noviembre de 2025, el vuelo New Glenn-2 logró inyección orbital exitosa de las sondas ESCAPADE de la NASA. Además fue el primer aterrizaje recuperado de su propulsor sobre la plataforma oceánica Jacklyn. Finalmente, este camino culmina en abril de 2026 con la misión New Glenn-3, un salto hacia la madurez operativa donde, por primera vez, Blue Origin busca re-lanzar ese mismo propulsor veterano para desplegar los satélites de banda ancha BlueBird de AST Space Mobile, validando así la economía de la reutilización rápida que define la nueva estrategia de la compañía.
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