La startup española FOSSA Systems, con sede en Tampa, Florida, es una empresa centrada en el desarrollo de picosatélites utilizados para conectar dispositivos de monitorización de baja potencia. Recientemente FOSSA System abrió una sede en Tokio, ampliando su servicio al mercado de defensa japonés. Aunque FOSSA System está especializada en pequeños satélites, el objetivo de transicionar a naves espaciales más grandes y con mayores capacidades para aplicaciones gubernamentales y de órbita más amplias.
¿Qué es FOSSA System?
Julián Fernández, CEO y cofundador de FOSSA, afirmó que la empresa también ha firmado su primera expansión fuera de Europa. Tras el acuerdo de distribución con Kanematsu, un conglomerado con una importante presencia en el mercado aeroespacial y de defensa japonés.“Actualmente contamos con sensores desplegados principalmente en aguas internacionales, España y Portugal, pero nos estamos expandiendo a nivel mundial”, afirmó Fernández.
La empresa española comenzó en 2020, centrándose en el desarrollo de naves espaciales de menos de un kilogramo para proporcionar conectividad mediante radio de largo alcance (LoRa). Este sistema es un protocolo de red de área amplia de baja potencia utilizado por la mayoría de los dispositivos del Internet de las Cosas (IoT).
El proyecto FOSSASat representa la nueva generación de satélites desarrollada por FOSSA, destinada a proporcionar comunicaciones IoT seguras, accesibles y fiables en cualquier lugar desde LEO y transportar cargas útiles personalizadas para constelaciones.
¿Qué son los satélites de pequeños tamaño?
Los satélites pequeños, conocidos como smallsats, representan una verdadera revolución en la industria aeroespacial. Estos permiten misiones más ágiles y económicas mediante dispositivos de masa reducida, generalmente inferiores a 500 kg, tamaño de una lavadora.
Una clasificación técnica basada estrictamente en su masa:
- los minisatélites (500-100 kg), utilizados frecuentemente en constelaciones de telecomunicaciones.
- los microsatélites (100-10 kg), ideales para investigación científica.
- los nanosatélites (10-1 kg), donde destacan los estandarizados CubeSats.
- los picosatélites (1-0,1 kg), que suelen operar en formaciones coordinadas.
- los femtosatélites (menos de 100 g), que emplean nanotecnología para experimentos biológicos y pruebas de hardware.
Esta categorización facilita la democratización del espacio, ya que reduce drásticamente las barreras financieras y técnicas, permitiendo la observación terrestre y el desarrollo de redes de Internet de las Cosas (IoT). Los pequeños satélites poseen múltiples ventajas, como la accesibilidad económica, el despliegue rápido, la posibilidad de lanzar constelaciones a menor riesgo técnico y económico.
Para qué sirven los satélites de pequeño tamaño
Además, la mayoría de estos pequeños satélites cubren todas las órbitas terrestres. La órbita terrestre baja (LEO), desde los 350 hasta los 2.000 km, destaca por su baja latencia, siendo ideal para internet satelital y observación. También la órbita terrestre media (MEO), hasta los 20.200 km, resulta fundamental para los sistemas de navegación global como el GPS. Le sigue el sistema geoestacionario (GEO), fija a 35.786 km, permite una cobertura sobre puntos específicos, optimizando las telecomunicaciones y la meteorología. Finalmente, la órbita altamente elíptica (HEO), con su trayectoria elíptica, es la solución óptima para cubrir regiones polares donde otras órbitas no alcanzan.
Los satélites pequeños han transformado la tecnología moderna al ofrecer soluciones versátiles y económicas en cuatro áreas clave: permiten la observación terrestre para mejorar la agricultura y gestionar desastres naturales.
También facilitan la conectividad global para dispositivos del Internet de las Cosas (IoT), impulsan la investigación científica mediante estudios atmosféricos y pruebas tecnológicas. Su uso más conocido es la precisión del posicionamiento global (GPS).
Especialistas en satélites de pequeño tamaño
La startup cuenta con 13 picosatélites en órbita terrestre baja, los cuales tienen una operatividad de dos años. Además posee siete cubesats 3U en órbita, cada uno diseñado para operar durante aproximadamente cinco años. Algunos transportan cargas útiles específicas para clientes, destinadas a la inteligencia de señales.
Los CubeSat 3U de mayor tamaño que mejoran el rendimiento y la fiabilidad, incluyendo radios definidas por software para el seguimiento de señales desde el espacio. El satélite más grande de la compañía hasta la fecha, un cubesat 6U con propulsión, fue lanzado la semana pasada en la última misión compartida de SpaceX.
Fernández declaró en los medios que FOSSA también está desarrollando una plataforma de microsatélites más grande, de entre 75 y 150 kilogramos. La idea es expandir aún más la conectividad del Internet de las Cosas (IoT) a la inteligencia de señales, las comunicaciones seguras y otras misiones específicas para la defensa y la seguridad nacional.
El CEO de esta startup señala como los picosatélites son una excelente plataforma para la demostración de tecnologías de bajo nivel de madurez tecnológica (TRL) y el acceso ágil al espacio. Por ejemplo, FOSSASat-1 se desarrolló en menos de 6 meses y su construcción y lanzamiento al espacio costaron menos de US$ 30.000.
Las proyecciones a futuro
Ante el aumento de las tensiones geopolíticas, la empresa ve una creciente oportunidad para ampliar su enfoque en la seguridad nacional. En adición, la empresa observa una creciente demanda de plataformas más grandes que ofrecen un mejor rendimiento de señal, cargas útiles más avanzadas y mayor fiabilidad.
La OTAN también incorporó recientemente a FOSSA a su Acelerador de Innovación en Defensa para el Atlántico Norte (DIANA) para impulsar sus tecnologías comerciales y gubernamentales de doble uso.
Actualmente, FOSSA proporciona principalmente conectividad para instrumentación a aplicaciones de seguimiento, ya que la constelación está limitada a tiempos de revisita de dos veces al día. Las velocidades de transmisión de datos actuales oscilan entre 300 bits por segundo y 1 kilobit por segundo, con mensajes de hasta 32 bytes.
Según Fernández, FOSSA ha incrementado susingresos en un 500 % y prácticamente ha duplicado su plantilla, hasta alcanzar los 50 empleados. FOSSA se encuentra actualmente en pleno proceso de captación de fondos para expandir la constelación. Tras una ronda de financiación Serie A de 6,3 millones de euros (US$ 7 millones) en 2024, con un plan para ampliar el tamaño de la constelación de 80 a 140 satélites.
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