Con el cohete SLS y la cápsula Orion nuevamente instalados en la plataforma 39B del Centro Espacial Kennedy, la misión Artemisa II entró en su fase final de preparación. La NASA confirmó que el vehículo llegó a la rampa el 20 de marzo tras un traslado de 11 horas desde el Vehicle Assembly Building y mantiene como primera oportunidad de despegue el miércoles 1 de abril, dentro de una ventana que también incluye intentos hasta el 6 de abril y otra opción el 30 de abril. Será el primer vuelo tripulado del programa Artemisa, con una misión de aproximadamente 10 días alrededor de la Luna y de regreso a la Tierra.

La tripulación estará compuesta por Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y el canadiense Jeremy Hansen. El vuelo servirá para probar por primera vez con astronautas a bordo el sistema integrado formado por el SLS y Orion, y para validar capacidades de espacio profundo que luego deberán sostener misiones lunares más ambiciosas. Con la fecha ya encaminada y la campaña de lanzamiento en su recta final, la agenda diaria publicada por la agencia permite reconstruir cómo será el recorrido, jornada por jornada, de este regreso tripulado al entorno lunar.
¿Cómo es el cronograma de la misión?
El día 1 comenzará con el lanzamiento y la inserción inicial en el espacio. Unos ocho minutos después del despegue, la tripulación ya estará fuera de la atmósfera y la etapa superior ICPS seguirá ejecutando maniobras para elevar la órbita de Orion alrededor de la Tierra. Durante esa primera jornada, los astronautas harán una revisión completa de los sistemas de soporte vital, agua, eliminación de dióxido de carbono y configuración interna de la nave. También practicarán una demostración de operaciones de proximidad con la propia ICPS como blanco, una prueba importante porque Orion deberá maniobrar con precisión en futuras misiones. Antes de cerrar el día, realizarán un encendido adicional para dejar al vehículo en la geometría orbital correcta para la maniobra translunar.
El día 2 tendrá como punto central la maniobra de inyección translunar, el encendido que pondrá a Orion definitivamente en ruta hacia la Luna. Esa maniobra será realizada con el motor principal del Módulo de Servicio Europeo y dejará a la nave en una trayectoria de retorno libre, lo que significa que el propio rodeo lunar la encaminará luego de vuelta a la Tierra. Tras ese encendido, la actividad operativa se reducirá y la tripulación tendrá tiempo para adaptarse al entorno de microgravedad y realizar una primera comunicación en video con tierra.
El día 3 incluirá la primera de tres correcciones menores de trayectoria de ida. La jornada combinará esa maniobra con ensayos médicos y operativos: parte de la tripulación practicará procedimientos de reanimación cardiopulmonar en microgravedad, se revisará instrumental médico a bordo y se pondrá a prueba el sistema de comunicaciones de emergencia con la Deep Space Network. Al final del día, los cuatro astronautas ensayarán la secuencia de observación científica que utilizarán durante el paso más cercano a la Luna.
El día 4 estará dedicado a una segunda corrección de trayectoria y a la preparación específica para el sobrevuelo lunar. Cada astronauta tendrá tiempo asignado para estudiar los objetivos geográficos que deberá fotografiar, ya que la iluminación y los sectores visibles cambiarán según la fecha y hora exacta del lanzamiento. La agenda también reserva un segmento específico para capturar imágenes de cuerpos celestes desde las ventanas de Orion.
Entrada a la esfera de influencia lunar
El día 5 marcará la entrada de la nave en la esfera de influencia lunar, es decir, el momento en que la gravedad de la Luna pase a dominar sobre la de la Tierra. Gran parte de esa jornada estará destinada a ensayar en condiciones reales el uso de los nuevos trajes de supervivencia de Orion. La tripulación deberá probar cómo colocárselos con rapidez, presurizarlos, instalarse en sus asientos con ellos puestos y utilizar sus puertos para comer y beber. Durante la segunda mitad del día se ejecutará la última corrección de trayectoria antes del sobrevuelo.

El día 6 será el momento central de toda la misión. Orion alcanzará su punto de mayor distancia respecto de la Tierra y pasará a entre 4.000 y 6.000 millas de la superficie lunar mientras rodea la cara oculta de la Luna. Dependiendo del día y la hora exacta del lanzamiento, la misión incluso podría superar el récord de distancia alcanzado por la tripulación del Apollo 13 en 1970. La mayor parte del día estará dedicada a la observación del relieve lunar, con toma de fotografías, videos y descripciones en tiempo real. Durante entre 30 y 50 minutos, además, la nave perderá contacto con la Tierra al pasar por detrás de la Luna.
El día 7 comenzará con la salida de Orion de la esfera de influencia lunar. Antes de alejarse demasiado, los astronautas tendrán intercambios con científicos en tierra para registrar impresiones todavía frescas del sobrevuelo. Más tarde se ejecutará la primera de tres correcciones de trayectoria de regreso y el resto del día quedará mayormente liberado para descanso de la tripulación.
Etapa de retorno
El día 8 incluirá dos demostraciones operativas importantes. La primera será un ensayo de protección frente a eventos de alta radiación, como una tormenta solar, en el que la tripulación deberá improvisar un refugio interno utilizando suministros y equipamiento de la nave. La segunda será una prueba de pilotaje manual de Orion, con distintas maniobras de orientación y control para evaluar el comportamiento del vehículo bajo comando directo de los astronautas.
El día 9, último día completo en el espacio, estará centrado en preparar la reentrada. La tripulación repasará procedimientos de retorno y amerizaje, hablará con el equipo de control de vuelo y realizará otra corrección de trayectoria para mantener la nave dentro de su corredor de regreso. También se completarán ensayos sobre sistemas alternativos de recolección de residuos y pruebas de prendas de compresión pensadas para reducir problemas circulatorios al volver a la gravedad terrestre.

El día 10 estará dedicado al regreso. Una última corrección de trayectoria dejará a Orion en la senda correcta hacia la Tierra, la cabina será reconfigurada para la fase de descenso y el módulo de servicio se separará para exponer el escudo térmico. Durante la reentrada, la cápsula deberá soportar temperaturas de hasta 3.000 grados Fahrenheit antes de desplegar una secuencia de paracaídas que reducirá la velocidad hasta unos 17 mph para el amerizaje en el océano Pacífico, donde equipos de recuperación de la agencia y de la Marina estadounidense estarán esperando a la tripulación.
Con el regreso del cohete a plataforma, la cuarentena de la tripulación ya en marcha y la ventana del 1 de abril como primer objetivo, Artemisa II dejó atrás la etapa de reparaciones y pasó a la secuencia final de chequeos previos al despegue. Si no aparecen nuevas demoras técnicas o meteorológicas, la misión volverá a llevar astronautas al entorno lunar por primera vez en más de medio siglo y pondrá a prueba, día por día, la arquitectura con la que Estados Unidos busca retomar su presencia tripulada más allá de la órbita terrestre.
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