Northrop Grumman y Kratos desarrollarán el próximo avión de combate colaborativo para el Cuerpo de Marines de Estados Unidos. El proyecto se enmarca en el programa MUX TACAIR (Marine Corps Air-Ground Task Force Uncrewed Expeditionary Tactical Aircraft), que busca dotar a los Marines de una aeronave no tripulada capaz de operar junto a cazas tripulados en modo wingman, ampliando sus capacidades de combate, reconocimiento y supervivencia.
Según explicó en un comunicado de prensa, Northrop Grumman desarrollará un kit de misión y un software de arquitectura abierta que serán integrados en el dron Valkyrie VX-58 de Kratos. Este vehículo servirá como plataforma base para las pruebas y el desarrollo del sistema.
El programa MUX TACAIR sigue una lógica de combate colaborativo. Las aeronaves no tripuladas, volando en conjunto con cazas tripulados, aportan capacidad, distribuyen sensores y reducen la exposición del piloto y su aeronave, en entornos de amenazas y guerra electrónica.

El rol de Northrop y Kratos: ¿qué aporta cada uno?
En su comunicado, Northrop anunció el paquete que integrará sobre el Valkyrie. Consiste, por un lado, de un Advanced Mission Kit: un conjunto de sensores y tecnologías definidas por software, que pueden reconfigurar sus capacidades por software según la misión.
El kit está pensado para ejecutar efectos cinéticos y no cinéticos, lo que implica que puede atacar, pero también realizar detección avanzada, apoyo electrónico, interferencia o roles de escolta y señuelo. Todo, con una envolvente más compacta y de menor costo que sus sistemas tradicionales, para entrar en un dron.
El segundo componente es el software de autonomía de arquitectura abierta Prism, que será el cerebro que administrará las operaciones automáticamente. Este punto es fundamental, puesto que el dron debe poder volar, mientras gestiona la misión y coordina tareas. Para que cumpla su objetivo, la plataforma requiere, como mínimo, la independencia suficiente como para operar de forma colaborativa con cazas tripulados.
Kratos, por su parte, aporta el Valkyrie, una plataforma no tripulada que viene madurando desde hace años con ensayos y pruebas de vuelo conjuntas. Este dron opera con despegue y aterrizaje convencionales, como un avión con tren de aterrizaje, y también admite opciones de despliegue más flexibles según la infraestructura disponible. Además, presenta un diseño modular, con bahías de carga útil que permiten intercambiar sensores o cargas según la misión, sin tener que rediseñar toda la aeronave.
Un wingman desarrollado a partir de capacidades demostradas
El comunicado de Northrop destaca que la propuesta se apoya en líneas de producto existentes y capacidades demostradas, para alcanzar la operatividad lo antes posible. Además, asegura que la propuesta se apoya en más de 20 vuelos de demostración realizados en escenarios realistas. Finalmente, la compañía enfatiza su experiencia en autonomía, con más de 500.000 horas de vuelo autónomo acumuladas.
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